Un destacado analista, indica cuales son los puntos fuertes y débiles de Orsi y Delgado que competirán por la presidencia de Uruguay en el ballotage del próximo domingo (24 de noviembre).

Tras el debate del domingo pasado entre los candidatos a la presidencia de Uruguay, Yamandú Orsi por el opositor Frente Amplio (de centro izquierda) y Alvaro Delgado del Partido Nacional, oficialismo (centro derecha), las ventajas en favor del primero son mínimas, según la encuestadora Cifra (pese a que la medición concluyó antes del debate, existe consenso en que no hubo un ganador).
Es decir, si se toma el margen de error, se podría inferir que estamos ante un empate técnico.
Hay que recordar que en la primera vuelta la candidatura de Orsi obtuvo redondeando el 44 % por ciento, en tanto la de Delgado consiguió 27 puntos. Pero hay que tener en cuenta que si se suman los votos de los integrantes de la Coalición Republicana (es decir el Partido Nacional más los del Partido Colorado, el alicaído Cabildo Abierto, Partido Independiente) la misma alcanzó el 48 %.
Por lo tanto, la incógnita es si Delgado podrá contar con la adhesión casi plena de quienes votaron en la primera vuelta a los otros partidos de la Coalición (el Partido Colorado cosechó casi el 17 por ciento); que hará tanto la gente que votó en blanco o no votó el pasado 27 de octubre; y que ocurrirá con los que en esa ocasión sufragaron por el candidato antisistema, Gustavo Salle (sacó 2 % en la primera ronda) quien no se pronunció por ninguno de los contendientes.
Al respecto, hubo dos experiencias a tener especialmente en cuenta: En 1999 Jorge Batlle consiguió en la segunda vuelta recoger la enorme mayoría de los votantes que en primera vuelta habían acompañado al Partido Nacional; en cambio, en la última elección el frenteamplista (Daniel) Martínez achicó mucho la brecha respecto al actual mandatario, Lacalle Pou (PN), aunque no le alcanzó.
En esta oportunidad, se estima que la «fuga» de votantes de otros partidos de la Coalición que no voten por Delgado sería mínima, pero la diferencia entre los dos bloques también fue escasa (del 4 %).
Otra duda, es si Delgado podrá contener en su persona la buena imagen que -de acuerdo a estudios de opinión- tiene Luis Lacalle Pou, quien por prescripción constitucional no puede ser reelecto.
PERFILES
Si uno observaba el debate del pasado fin de semana sin conocer a los postulantes, costaba diferenciar a Orsi de Delgado, tanto por el talante físico como por el tono.
El debate tuvo buen rating, pero resultó poco atractivo, quizá por el formato que no permitió hacerse preguntas entre los contendientes.

Pros y contras
En entrevista con el Canal 5 de Uruguay, el politólogo Adolfo Garcé se refirió a las fortalezas y carencias tanto de Orsi como de Delgado. «Estamos en una elección que no es de gran cambio, sino de continuidad, pero pocos cambios en un contexto tan competetitivo puede generar un cambio político importante si triunfa la ahora oposición», puntualizó Garcé,quien arrojó otra definición: «Los dos atributos que precisa un político para ser candidato en Uruguay es que la gente lo vea como honesto y sensible»
Yamandú ORSI:
Profesor de Historia, ex intendente de Canelones.
Fortalezas
«Encaja bien con el uruguayo medio, tiene esa cosa de tipo cercano, de pueblo, y es del interior, elemento importante ya que la gran fuerza de la Coalición está en el interior…
También maneja el partido más potente de Uruguay (FA), de gran estructura, Asimismo, Orsi es bueno en el mano a mano, es decir en el contacto con la gente».
Debilidades
«Inexperto en temas nacionales, fue intendente de Canelones, el segundo departamento en cuanto al peso electoral después de Montevideo, pero que no deja de ser un distrito.
Es cierto que para la gente del interior puede ser interesante (que haya estado al frente de una intendencia) porque el intendente es el buen vecino«.
N de la R: Habría que ver entonces como juega la sensación de gobernabilidad que transmite.
Alvaro DELGADO (Veterinario- ex secretario de la Presidencia)
Fortalezas
Fogueo y experiencia en el orden nacional al haber sido diputado, senador y secretario de la Presidencia de Lacalle Pou con quien tiene hasta forma parecida de hablar. Solvente en los temas de gobierno. También fue muy visible en la gestión exitosa de la pandemia.
Que no sea un candidato que enamore, tiene como contracara el generar tranquilidad
Debilidades
Lo que se podría denominar cierta falta de carisma, si se lo compara con Lacalle Pou
Aparte, ser oficialista siempre es complicado, en Uruguay las oposiciones suelen ser intensas. Al ser la continuidad de la actual administación carga con la manchas del gobierno como la cuestión del pasaporte (otorgado a un narcotraficante), o la insuficiencia en la construcción de viviendas, aspectos sobre los que cargó Orsi en el debate.
