El escritor Gustavo Rodríguez, nacido en Lima (1968) tiene alrededor de diez novelas publicadas. En la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires presentó la última de ellas Mamita; y participó de un interesante debate literario.
Además de la obra mencionada, en el pabellón del Perú en la FILBA se pueden encontrar: La semana tiene siete mujeres Treinta kilómetros a la Medianoche y Cien Cuyes. «Cada libro que he sacado -nos dice Gustavo- responde a mi ciclo vital. La primera era de aprendizaje, trataba de explicar porque un joven o adolescente tardío pierde a sus amigos de golpe, y así mis siguientes novelas van de acuerdo a la vida que he ido teniendo. Novelas sobre el matrimonio, la infidelidad… Treinta Kilómetros sobre lo que implica crear hijas mujeres, de la cual Mamita es de alguna manera la continuidad.
Si bien varias de sus novelas son autobiográficas (desde luego con el aditamento de la ficción), no todas lo son, por ejemplo, la penúltima Cien Cuyes se ocupa de los adultos mayores, la dignidad al momento de dejar la vida.
Cuando lo consultamos acerca de si estudió letras a nivel universitario, el entrevistado nos cuenta que es un autodidacta. «Siempre fui lector, escribo desde pequeño, pero recién a los 26, 27 años empecé a dedicarme esquemáticamente a la literatura».
Por otra parte tiene una trayectoria como comunicador, trabajó en publicidad y en consultoria, hasta que pudo dedicarse de lleno a la escritura.

Racismo y clasismo
La entrevista que le hicimos, fue en medio de la lectura de este cronista de Treinta kilómetros a la medianoche, en la que el narrador (casi un alter ego del autor) narra la experiencia de un hombre que estando en una fiesta con su pareja es avisado que una de sus tres hijas tuvo un accidente. Ambos entonces emprenderán un viaje junto a un chofer moreno (sobrino de un ex jugador de la selección peruana Muñante), al que paradójicamente le pusieron de nombre Hitler.
En los diálogos y los escenarios del trayecto de Cieneguilla a Lima, aparecen temas urticantes como la crianza de hijas mujeres en una sociedad machista, así como las diferencias sociales que existen en el país incaico. Todo dentro de una trama que no se puede soltar.

«El pecado original del Perú es «el racismo y el clasismo», nos dirá durante la breve entrevista (ver al cierre de la nota).
A la hora de responder sobre un referente literario, Rodríguez suelta el nombre del gran escritor peruano, Juan Ramón Ribeyro ;y sobre la nueva generación de autores de su país menciona a Claudia Ulloa Donoso.
Al día siguiente de la presentación de Mamita, el autor de la obra participó de un fluido debate sobre las diferencias para plantearse escribir una novela o un cuento.


Imagen y el audio de la entrevista:

