Ni del magnicidio de Abraham Lincoln (1865), ni del de JK Kennedy (1963), conocidos ambos de manera universal; la serie que vamos a comentar trata sobre James Garfield uno de los cuatro presidentes víctimas de un crimen (1881) en Estados Unidos (a los primeros mencionados, debe agregarse el de William Mc.Kinley en 1901).
No sé porque tardé tanto tiempo en verla, teniendo en cuenta que uno sabía lo interesante del tema no solo para el aficionado a la historia, sino por lo que la misma habla sobre el presente.
Por suerte la serie Muerte por un rayo (4 capítulos por Netflix) sigue disponible en dicha plataforma.
La película aborda la vida, la llegada a la presidencia y el corto mandato de James Garfield, y en paralelo la trayectoria de quien será su asesino.
Muerte por un rayo se llama pues cuando alertaron al presidente que se cuide de recibir a tanta gente común, que podrían atentar contra su humanidad, él respondió algo así como que había las mismas posibilidades que lo mate un rayo (pese a que 15 años antes Abraham Lincoln había sido víctima de un asesinato).
Garfield -como Lincoln- era del Partido Republicano y había quedado en medio de una dura interna.
JG era un granjero de Ohio, en principio sin aspiraciones políticas (con fuerte inclinaciones en favor de la defensa de los derechos civiles y contra el racismo), pese a sus intenciones de hacer una vida familiar viaja a una Convención partidaria donde da un discurso que cautiva a los asistentes, y termina siendo nominado como candidato a la Casa Blanca.
Ocurre que sus principales detractores están dentro del partido, especialmente un senador y quien será el compañero de fórmula de Garfield, quienes manejan los suculentos recursos de la Aduana de New York que se resisten a perder.
El otro personaje principal (Charles Guiteau) es un mitómano que pasó por una agrupación promotora del amor libre, en cuyo lugar era sujeto de burla sobre todo de parte de las mujeres; sin recursos, sobrevive cometiendo hurtos y se infiltra en eventos políticos o sociales.
Por las noches escribe discursos que envía o entrega a los principales dirigentes partidarios, se dice admirador de Garfield, se hace «amigote» del vicepresidente Chester Arthur, y busca denodadamente ser tenido en cuenta para un ministerio o embajada, casi siempre es ninguneado, o le hacen promesas en el vacío, pero en su imaginación está próximo a tener una oportunidad, no solo para salir a flote, sino sobre todo para demostrar «quien es» a los que lo tildaban de fabulador.

Un día Guiteau consigue ser recibido por Garfield en el despacho presidencial y le pide consejos acerca de como llegar desde una familia humilde al más alto cargo del Estado; la charla transcurre cordial, aunque en un instante el visitante se «nubla», no sabe que decirle al anfitrión, y cuando está por ofrecerse para una función pública lo llaman al presidente dado que su esposa tiene un problema de salud.
En diversos momentos de la trama aparecen la mezquindad, la ambición de poder, en definitiva los vicios de la política en diversas formas.
También los límites con que las buenas intenciones chocan contra los intereses establecidos; lo difícil que es realizar una política de puertas abiertas y romper las barreras que pone el establishment a la participación popular, con la contracara de los arribistas u oportunistas que se van acomodando para sacar tajada.
Una gran película para debatir, – más allá de las particularidades norteamericanas- sobre continuidades y cambios, casi un siglo y medio después.
Reparto
Creación: Mike Makowsky y basada en el libro «Destiny of the Republic» de Candice Millard, publicado en 2011.
Protagonistas principales:
El elenco es extraordinario descollando en sus papeles Michael Shanon como James Garfield; Matthew Macfadyen como el mitómano y Betty Gilpin en el rol de Lucretia (Creta) esposa del presidente de EE.UU
Otros roles: Nick Offerman interpreta a Chester A. Arthur (el vicepresidente); Laura Marcus interpreta a la hija del matrimonio presidencial Mollie Garfield; Shea Whigham interpreta al senador Roscoe Conkling; Bradley Whitford interpreta al secretario de Estado James Blaine; Paula Malcomson como la hermana de Guteau Franny Scoville; Tuppence Middleton como la influyente Kate Chase Sprague; Barry Shabaka Henley como Blanche Bruce, primer hombre egro en cumplir un mandato en el senado de EE.UU
