Sascha Zverev se impuso en la final a Ben Shelton en cuatro sets, consiguiendo su segundo Grand Slam de la temporada (antes fue Roland Garros), e impidiendo que un jugador local vuelva a coronarse en Flushing Meadows después de Andy Roddick en 2003. Insólita reacción del campeón en el desenlace.
Con su consagración en el último Grand Slam del año, Alexander Zverev (29 años, 2 del mundo) concluye una temporada fantástica en los Grandes: Títulos en el USOpen y Roland Garros; final en Wimbledon; semi en Australia.
Con la experiencia acumulada en un circuito que le era adverso en la definición de los Grandes desde aquella caída en el Abierto de los Estados Unidos en 2020 (ante Dominic Thiem) y que revirtió en el último abierto de Francia (final a Flavio Cobolli); Zverev en la final de ayer en el Arthur Ashe -sobre todo con la contundencia de su servicio y el revés a dos manos- pudo controlar y superar el ímpetu del explosivo Ben Shelton (top five, de 23 años, que en semifinales había dado cuenta de Carlos Alcaraz en un match que concluyó pasadas las 3 y media de la madrugada).
En la final Zverev se alzó con un score de 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2 frente a Shelton quien convirtió tantos espectaculares, pero cometió errores en momentos decisivos. En el primer set, Zverev quebró dos servicios de su rival (esos dos games concluyeron con dobles faltas del norteamericano) y en el tie break del segundo aprovechó un par de errores no forzados del local lo que permitió al germano tomar distancia de dos sets a cero.


En la tercera manga el duelo se emparejó y en el duodécimo game Shelton consiguió su único break.
Zverev pudo sostener durante casi todo el partido un servicio eficaz y conectar varias devoluciones cuando Shelton dio tregua con sus «bombardeos» de primer servicio, su consigna fue entonces tratar de mantener la pelota en juego, mientras que por el contrario Shelton buscaba acortar los puntos. Ocurrió que pese a que el norteamericano no tuvo mal porcentajes de puntos ofensivos, en varias oportunidades cedió ante la ubicuidad y passings del vencedor.
En el cuarto y definitivo set, Zverev tomó un break al inicio y en sus games de saque Shelton poco pudo hacer.

Tras ganar el punto que sentenció la victoria, Sascha tuvo una reacción insólita estaba por pasar la pelota para el otro lado cuando advirtió que Shelton se aceraba a la red a saludarlo y el público se levantaba aplaudiendo el desenlace. «Pensé que iba 5-1, en lugar de 6-2» señaló en conferencia de prensa.


Zverev quien afronta un problema de diabetes (y tiene que inyectarse insulina en algunos cambios de lado) ama este deporte, es un jugador que por su físico tiene largo alcance y un saque como arma importante, no luce tanto su juego cuando se planta a devolver pelotas, aunque fue despejando las lagunas que tenía en ese plano; en Shelton es un espectacular jugador, sobre todo en canchas rápidas, se supone es un gran candidato a obtener en algún momento el Grand Slam de su país.
Cierto es que Zverev no se topó hasta la final con ningún top 20, pero «no fue su culpa» que Jannik Sinner haya estado ausente, Alcaraz cayera ante Shelton y el resto haya quedado en el camino (entre otros Daniil Medvedev frente a Frances Tiafoe; Taylor Fritz ante Fran Cerúndolo y Cobolli ante Alexander Blockx).
Tras este torneo, hubo movimientos entre los top ten: Zverev se acerca un poco más al N 1 Sinner; Shelton pasa del 5 al 4, Tiafoe sube del 12 al 8 del ranking ATP


Una curiosidad de los finalistas de ayer es que ambos son coacheados por sus padres. Aleksandr Zverev -padre de Sascha- representó como jugador a la URSS (recordado por su participación en Copa Davis contra Argentina) ayer lloró de emoción cuando el campeón habló sobre su madre que no suele ir a ver los partidos pero lo apoyó cuando fue diagnosticado de diabetis; en tanto Bryan Shelton, padre de Ben, además de entrenador universitario fue profesional bordeando el top 50 del ranking mundial.


Abrazo y lágrimas
Existen muchos abrazos emotivos al final de los partidos; por ejemplo el que se dieron tras una de las semifinales Ben Shelton con Carlos Alcaraz.
Pero hubo uno muy especial con una emotividad que parece sin par. Fue tras el match por semifinales en el que Frances Tiafoe derrotó al ascendente compatriota, Alex Michelsen.
El momento que se vivió me llevó a realizar este comentario en las redes de TENISPOLIS, que reproduzco textualmente:
«Quizá gestos como el de ayer en el USOpen solo ocurren en el deporte, en el tenis…
Alex Michelsen estadounidense de 22 años acababa de perder con su compatriota Frances Tiafoe en el quinto set, después de haber estado dos sets a cero arriba y sacado 5-4 en el tercero. Un match con un desarrollo y desenlace espectacular.
El score fue 5-7, 3-6,7-5,6-3 y 7-6 (10-6) en favor de Tiafoe.
Al concluir el partido, Tiafoe antes de festejar corrió a abrazar a su rival que rompió en llanto sacudido por la emoción.
El ganador entonces lo contuvo y después se supo que le dijo: «Hermano, he estado un par de veces ahí perdiendo en el quinto set; se lo que duele eso. Vas a estar muchas veces más acá, vas a triunfar, y yo voy a estar en mi casa para verlo».
A mi también se me cayeron algunas lágrimas».

Para los argentinos, fue «el USOpen» de Mariano Navone, pese a su tropiezo en tercera ronda frente a su compatriota, el platense Tomás Etcheverry.
En un debut que será histórico, Navone derrotó en el Arthur Ashe nada menos que a Novak Djokovic.
Tras obtener primer set, el de 9 de julio cedió los dos siguientes y en el tercero el serbio arrancó con un break, parecía que se le escapaba al bonaerense, pero se mantuvo en partido, imponiéndose en fabulosos rallies y ya al fin de esa manga y en el quinto set Nole estaba fundido y acusando una lesión.
Tras esa fabulosa victoria contra un tricampeón del USOpen Navone no se relajó y eliminó al ex finalista de Wimbledon el italiano Matteo Berrettin

El resto de los compatriotas no tuvieron un mal paso por la Gran Manzana. Quienes más lejos llegaron fueron Etcheverry quien a la postre cayó ante el mencionado Michelsen, y Fran Cerúndolo contra el belga Alexander Blockx en partido dramático `pues parecía que Blockx no podría seguir dada una complicación en la columna (en el partido siguiente no sobreviviría a la potencia del ruso Khachanov quien pasaba a semifinales instancia en la que perdería con Zverev.
De todos modos, F Cerúndolo dió otra de las notas al bajar del torneo a Taylor Fritz.
Cerundolo quedó 23 del ranking, Etcheverry 31, Navone 45 los tres ascendieron.
Rybakina por dos: Campeona y N 1 del mundo
La kazaja Elema Rybakina ya había trepado al N 1 de la WTA al avanzar a cuartos de final, pero alcanzar ese objetivo no le puso freno para ir por el cetro en Nueva York.
Este USOpen fue una nueva muestra del enorme nivel del circuito de mujeres, por lo que se vieron partidos espectaculares (como Coco Gauff vs Iva Jovic; o Linda Noskova vs Aryna Sabalenka, Anna Kalniskaya vs Elina Svitolina) Rybakina alcanzó la definición al vencer a Gauff una de las favoritas, en tanto Aryna Sabalenka dio cuenta de la local y siempre difícil Jessica Pegula (que había eliminado a su compatriota, Emma Navarro)
En la final Rybakina (cuyo gestos neutros parecen ocultar los resultados) soltó una leve sonrisa tras imponerse en la final a la bielorusa Sabalenka a quien le arrebató el liderazgo del ranking.
Aryna -bicampeona de este torneo- estalló en su silla un par de raquetas, Rybakina se impuso por 6-4, 5-7, 6-2 en el último set en que la kazaja consiguió despegarse en el juego.
La jugadora nacida en Rusia pero que representa a Kazajistán este año consiguió quedarse con dos de los Majors: USOpen y el Australian Open, su juego es contundente sobre todo desde su drive (la vimos en la Argentina en la Billie Jean Cup); Sabalenka -criticada por la exagerada mediatización que hace de su figura- recupero su nivel, aunque ya no le alcanza con su servicio demoledor, muchas veces se atrapa por la tensión de querer demostrar su contundencia.

Doblistas haciendo historia
Las duplas campeonas consiuieron un hito en cada una en sus especialidades.
El norteamericano Chris Harrison y el británico Neal Skupski consiguieron dos Grand Slam en esta temporada, paradójicamente idénticos a los obtenidos por Rybakina: El USOpen y el Australian Open

En tanto las campeonas del USOpen Taylor Towsend (EEUU) y Katerina Siniakova (Rep Checa) consiguieron con este Abierto de Estados Unidos tener juntas los cuatro títulos de Grand Slam; en tanto la checa cumplió esa hazaña dos veces: Con Towsend y con su compatriota, Barbora Krejcikova

