¡Cuantas similitudes entre el subcampeonato mundial de fútbol conseguido la semana pasada por la Argentina -(tras la final con España), y aquel de Italia 90! ¿no?
En las dos oportunidades, tanto Lionel Scaloni esta vez como Carlos Bilardo (hace 36 años) venían de ser campeones en el mundial anterior (en Quatar 2022 y México 86, respectivamente).
Hace 16 aniversario el equipo de Bilardo llegó trepó hasta el último peldaño del mundial de Italia tras dejar en el camino en semis a los locales, en lo que fue el mejor partido jugado por la albiceleste en ese mundial (antes estuvo la mítica combinación de la dupla Maradona-Caniggia en el gol a Brasil).
Pero en la definición ante Alemania -con un Maradona exhausto- se jugó mal, con dos expulsiones (la más notoria la de Pedro Monzón por una patada).
En tanto el equipo de Scaloni llegó a la final del Mundial 2026 tras hacer un partidazo frente a Inglaterra (previa remontada agónica ante Egipto, dramática definición con Cabo Verde y sobresaltos con Suiza) en la definición vs España el desempeño fue muy flojo, con Messi (que venía haciendo un mundial fantástico) fatigado, y la determinante expulsión por infracción de Enzo Fernández (una pena tras el golazo el miércoles anterior a los ingleses).
La carga de suspenso podría equipararse a la citada de Argentina con Brasil en el 90 así como las definiciones por penales en las que se ganó fama mundial el gran Goyco (el arquero Sergio Goycochea) ante Italia y Yugoslavia.
Finales bajo la lupa
En Italia 90, Alemania se impuso por un cerrado 1-0 (pese a haber jugado mejor que el conjunto argentino) Faltando tres minutos el equipo germano se vio beneficiado por un penal injustamente sancionado por (Edgardo) Codesal. Con España la Argentina consiguió llegar al alargue. En el primer tiempo del suplementario los hispanos tradujeron el dominio en gol.
Con Alemania era cuestión de aguantar, no era muy probable mantener el empate en el alargue, aunque posible. En cambio en el match del domingo pasado ante España queda la sensación que se pudo jugar de otra manera, como lo hizo Argentina a partir del 0-1 y con un hombre menos.
Uno recuerda la bronca tras la derrota vs. Alemania. ¿Cómo pudo Codesal sancionar ese penal? Después visto en cámara lenta, un ex árbitro de varios consultados deslizó que corriendo desde atrás el árbitro pudo entender que Sensini al cruzar la pierna pudo cometer la pena máxima; pero sonó a imparcial y hasta generó sorpresas, aunque ello desvió la crítica a lo flojo que jugó ese equipo, si bien llegó diezmado (sin Caniggia por doble amarilla y -como se dijo- Maradona en una pierna); en la final disputada en Atlanta la espina pasa por haber visto a un equipo argentino que no pateó al arco antes de estar perdiendo y las dudas que quedaron: ¿no era mejor arriesgar con Lautaro Martínez o el «flaco» López (de Palmeiras) aún habiendo perdido dos defensores. Esto último no cuestiona los logros de Scaloni, son puntos de vista, con el «diario del lunes». Además, cuesta aceptar que la victoria frente a Gran Bretaña terminó siendo pirrica ¿puede ser que de miércoles a domingo el plantel no pudo recuperarse física y mentalmente? Habrá que aceptar que fue así.
Hubo otras similitudes, la silbatina hacia la albiceleste en el 90; las diatribas de opinólogos y aficionados de otros países esta vez. Reacciones externas.
Sea como fuere, Argentina mantiene su jerarquía en el primer nivel del fútbol internacional.
Mientras empezamos a navegar en el «vacío» post mundial, cabe decir que campeón hay uno solo (Argentina ya lo fue en tres ocasiones), pero subcampeón también. Y haber llegado a una cuarta final no es poca cosa.
